
De forma paralela al X Simposio de Escultura de la capital, celebrado en 2018, y en el mismo recinto en el que vieron la luz las seis obras del certamen, el artista Edgardo Junco levantó esta escultura mural, El ojo vigilante de la barbarie humana, toda ella elaborada con materiales reciclados donados por la empresa patrocinadora Martínez Cano. Al contrario que los otros artistas, que previamente sabían qué materiales iban a utilizar y, a grandes rasgos, qué formas les darían, el escultor argentino hubo de esperar a descubrir con qué iba a trabajar para poder imaginar qué compondría. Y el resultado fue esta escultura cargada de crítica social, sobre un problema que, desgraciadamente, está a la orden del día: la contaminación de los mares. Un ojo derrama lágrimas sangrantes ante la destrucción que estamos provocando con cada residuo que llega a las aguas. Cuidar de los océanos es una necesidad de la que no estamos concienciados, porque cada día seguimos vertiendo basura y desechos a las aguas como si nunca fuera a tener consecuencias para el medio; ese medio del que somos tan parte como los demás seres vivos y cuya destrucción nos afectará en la misma medida, más tarde o más temprano. La única tierra que tenemos es ésta. Y la tierra es también los mares que la componen. O lo comprendemos o acabaremos llorando sangre, como augura Junco en su obra.
- Código
- PESC-2025-135
- Año
- 2018
- Estilo
- ABSTRACTO
- Materiales
- Materiales RecicladosPintura
- Ubicación
- C. Aloe, Polígono Industrial Risco Prieto, Otras Ubicaciones
- Entidad Promotora
- Donada por Martínez Cano
- Categoría
- Escultura Monumental, relieve
- Estado de Conservación
- BUENO