
El IX Simposio de Escultura, celebrado en 2015, fue el de los aceros. Y entre las obras que vieron la luz ese año se encuentra esta enorme escultura de Bettino Mauro, que vino desde Italia a participar en el certamen. Se trata de una gigantesca espiral de acero inoxidable que a medida que asciende se expande hasta que se ve abruptamente bloqueada por un enorme clavo de acero cortén que la atraviesa y desgarra. Casi parece una serpiente que se yergue desde el suelo y saca su lengua hacia el cielo. La escultura, ubicada en una rotonda de Risco Prieto, permite a los vehículos que la rodean seguir la línea sinuosa de la espiral y apreciar los efectos lumínicos que el sol va produciendo sobre el acero. Es una obra cargada de ritmo y movimiento, no solo por la forma que describe, sino por la manera en la que el autor ha trabajado el material. La superficie, en lugar de ser lisa y producir un efecto espejo, está lijada, de forma que el acero traza una suerte de dibujos circulares, como si el escultor hubiera estado haciendo garabatos sobre ella. Una técnica que no solo da mucha textura a la obra, sino que da mucho juego cuando el sol incide sobre ella.
- Código
- PESC-2025-127
- Año
- 2015
- Estilo
- ABSTRACTO
- Materiales
- Acero InoxidableAcero Corten
- Ubicación
- Polígono Industrial de Risco Prieto, Otras Ubicaciones
- Entidad Promotora
- Ayuntamiento Puerto del Rosario
- Categoría
- Escultura monumental, bulto redondo
- Estado de Conservación
- BUENO