
La capital de Fuerteventura no cuenta con murallas o arcadas antiguas que den majestuosa bienvenida a la ciudad, pero con esta obra de José Villa Soberón, la población se ha hecho con su particular arco de entrada. Fue en 2015 cuando el artista cubano dejó en Puerto del Rosario esta esbelta y fulgurante escultura de acero inoxidable, erigida en el seno del IX Simposio. No fue, sin embargo, su primera espiral creativa, siendo ésta recurrente a lo largo de su trayectoria. Y es que pocas figuras tienen la carga simbólica que los humanos hemos dado a las espirales, alegóricas de la vida, la evolución y la persistencia. Aunque la de Soberón resulta inusual dado su corte geométrico y anguloso; en lugar de una delicada línea curva que se dilata o se contrae, el autor se sirve de formas triangulares para crear una espiral aristada que describe un trayecto continuo, sí, pero impredecible y súbito como la vida. Una metáfora en acero del desarrollo de uno mismo, con uno mismo. Puedes ver una espiral que se envuelve sobre sí misma y regresa al punto del que partió en un viaje de introspección y búsqueda de las verdades más ocultas, a menudo espinosas, del propio ser; o una espiral que se expande liberadora y explosiva hacia fuera, ávida de todo lo que esté por llegar, valiente, hambrienta e imparable.
- Código
- PESC-2025-122
- Año
- 2015
- Estilo
- ABSTRACTO
- Materiales
- Acero Inoxidable
- Ubicación
- Carretera FV 2, Avenida Constitucion
- Entidad Promotora
- Ayuntamiento de Puerto del Rosario
- Categoría
- Escultura monumental, bulto redondo
- Estado de Conservación
- BUENO