
El escultor mexicano Carlos Monge es el autor de estos dos cuernos que se retuercen hacia el cielo, elaborados en 2006 y fuera de Simposio. Su superficie, lejos de ser pulida y homogénea, es rugosa, áspera y desigual. Por la forma en la que se retuercen y la textura que el artista les ha conferido podrían representar los cuernos de una cabra, en homenaje a uno de los animales más característicos del paisaje majorero. Aunque también es una obra que se presta a interpretaciones más místicas, pues los significados que la humanidad ha dado a los cuernos son tan diversos como antiguos, y desde luego van mucho más allá de su carácter como símbolo de infidelidad conyugal: cascos con cuernos, en el arte y la historia, como reflejo de poder y liderazgo; la mano cornuta, como mecanismo de defensa ante poderes sobrenaturales, señal de devoción a Satán, o símbolo del gusto por el rock y el heavy metal, según qué tradición; dioses astados, de distintos dogmas y mitologías, como representación de la fertilidad y la naturaleza... Incluso Moisés, el patriarca bíblico, ha sido representado con cuernos en todo tipo de obras artísticas, que ha provocado un debate, aún abierto, acerca del sentido de las astas. Los cuernos son un símbolo constante en la historia de la humanidad y, aunque Monge ha dejado aquí, en la capital majorera, su propia percepción de los mismos, la interpretación que se les dé queda en manos de los espectadores, libres de decidir qué sentido les dan, qué ven y qué les atribuyen.
- Código
- PESC-2025-136
- Año
- 2006
- Estilo
- ABSTRACTO
- Materiales
- Marmol
- Ubicación
- C. Molinos de Viento, Avenida Constitucion
- Entidad Promotora
- Ayuntamiento de Puerto del Rosario
- Categoría
- Escultura Monumental, bulto redondo
- Estado de Conservación
- BUENO